Ayer nos pegamos un buen madrugón, cogimos un avión, aterrizamos en Ámsterdam y nos desplazamos hacia La Haya para llegar a uno de los museos de automóviles más impresionantes de Europa, quizás del mundo. Un museo que – no sin cierta vergüenza – he de reconocer que desconocía, el Louwman Museum. Un museo que, además de ser una visita obligada si estás de viaje cerca d...
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