Los atentados terroristas ocurridos en Bruselas, el accidente de autobús de Cataluña con jóvenes de Erasmus, así como el accidente de avión ruso ha provocado un aumento de los casos de trastornos de estrés postraumático en el mes de marzo, ya que han generado en la población una sensación de estado de shock ante la vulnerabilidad de la vida.