jueves, 14 de abril de 2016

Miedo a llorar: el dilema de los bebés y los aviones

Primero que nada, nadie sube a un niño a un avión solamente por diversión. Lloran porque les duelen los oídos y los obligan a quedarse en la misma posición durante mucho tiempo, o porque el aire huele raro y los ruidos son muy fuertes, o sus estómagos están revueltos, o han tenido un día muy largo o simplemente están de malas. Igual que todos nosotros.

etiquetas: bebés, aviones, ruidos

noticia original (www.nytimes.com)